LiterARTE. Isaac Pachón: «Intento que esa inspiración, que le gusta jugar como niña al escondite, me pille trabajando.»

A este escritor nacido en Badalona no le tembló el pulso cuando hace tres años decidió autopublicar su primer libro en solitario. Como claro ejemplo que es de que quien nada arriesga, nada gana es precisamente con él que Inéditad incorpora en esta su 5ª temporada de existencia, una nueva sección en el blog dedicada a demostrar cuanto ARTE puede proyectar el inmenso y asombroso mundo de las letras. ¿Qué le ha seducido de su profesión? ¿Cómo combate la falta de inspiración? ¿En qué estilo se siente más cómodo? ¿Qué opina de las redes sociales?. Pues hablando de esto y de otras muchas cosas hoy inauguramos LiterARTE con una más que interesante entrevista de la generosa mano de ISAAC PACHÓN

 

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I.- Isaac, Truman Capote comenzó a escribir con ochos años, según contaba, de forma inesperada. ¿En qué momento te sentiste seducido por la escritura?

I.P.- Muchos años después que el gran Truman Capote. De hecho, todavía me estoy sintiendo seducido por ello, de lo reciente que ha sido. Hará tan sólo unos diez años, que considero que es muy poco, cuando escribí una primera historia para un concurso organizado para el Sant Jordi en Barcelona. De chaval y de adolescente le daba al lápiz pero dibujando retratos y caricaturas. Nunca lo hice como esperaba y un día descubrí esta otra faceta, que es la escritura, para dar libertad a mi imaginación (que la tengo y mucha). Me siento feliz haciéndolo y contando historias a mi manera.

 

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I.- Siguiendo con Capote, en su famoso prefacio de ‘Música para Camaleones’ escribió lo siguiente: “Dejé de divertirme cuando descubrí la diferencia entre escribir bien y mal, y luego hice un descubrimiento más alarmante aún: la diferencia entre escribir bien y el verdadero arte. Una diferencia sutil, pero feroz. Después de eso, cayó el látigo.”

¿Ha comprobado también Isaac Pachón esa diferencia? ¿Te has sentido también presionado y/o flagelado emocionalmente por la autoexigencia?

I.P.- No en ese aspecto concreto. Todavía, y espero que dure, estoy en la fase en la que escribir no es algo que me haga sentir presionado, ni pienso en llevar mis letras a juicio en cada párrafo. Quiero divertirme, haciéndolo bien, claro. Pero si los que empezamos en esto subimos demasiado nuestro propio listón corremos el riesgo más que seguro de tirarlo en los primeros saltos.

En cambio si lo he hecho en el apartado editorial, me he exigido quizá más de lo debido. Los escritores que optamos por la autopublicación somos muy pequeños, casi diminutos, ante las publicaciones editoriales. Ver hasta dónde pueden llegar y exigirte estar en varias librerías, promocionar tus obras a diario sin el apoyo de un equipo de trabajo es lo que me ha hecho plantearme muchas veces respirar y disfrutar del camino trabajando, pero sin presiones ni exigencias.

 

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I.- ¿Qué estrategias utilizas para afrontar el difícil momento de la falta de inspiración?

I.P.- Recurro a la cita de Picasso e intento que esa inspiración, que le gusta jugar como niña al escondite, me pille trabajando. Con una mínima idea en la cabeza, me siento ante el teclado, pongo algo de música (piano, generalmente, aunque para esta entrevista esté escuchando a Michael Jackson) y empiezo a escribir. Casi siempre funciona. En mis primeros textos siempre me servía un café con leche, pero después de tantos años de promoción, «me estoy quitando», demasiada cafeína (risas).

 

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I.- Tu primer libro en solitario ‘Cosas que escribí mientras se me enfriaba el café’ vio la luz hace tres años gracias a la autopublicación. Comentaste en una entrevista para Yellowbreak que para lograr promoción y visibilidad de hecho hay que trabajar mucho en solitario.  ¿Qué consideras que es mejorable en el actual mercado editorial, especialmente de cara a los escritores que empiezan?

I.P.- Por parte de los escritores, respetar el oficio de escritor, o al menos tener la voluntad firme de hacerlo. Luego, y esto va para algunos libreros, respetar a quien respeta este oficio. Ya que la autopublicación bien cuidada y tratada de un modo profesional tiene cabida en el mercado editorial. Y con autopublicación, estoy desmarcando categóricamente a esas pseudoeditoriales que hacen de imprenta enmascaradas por un, más que cuestionable, sello editorial. Que los escritores que quieren empezar no caigan en la trampa. Si una «editorial» te da la opción de publicar tu obra sin necesidad de pasar unos controles ortotipográficos, por poner un ejemplo, no es una editorial. Y lo más triste, tampoco respeta el oficio editorial ni de escritor.

 

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I.- En relación a ‘Cosas que escribí mientras se me enfriaba el café’ El Cultural de El Mundo destacó: “Lo que más me gusta de estos cuentos es su cotidianeidad y un gusto muy personal por lo pequeño”. ¿Por qué los detalles son tan importantes Isaac?

I.P.- Son palabras de mi admirada Care Santos. Esta reseña fue para mí una auténtica sorpresa. Creo en los detalles y en la importancia de ellos porque los tengo a mi alcance. Para qué mirar la mesa del fondo si tengo a tocar, delante de mí, cosas cercanas y particulares, la espontaneidad y la sinceridad de aquellos pequeños actos que suceden sin prepararse. La importancia de lo veraz, de lo no fingido. Los gestos o las miradas, son pequeños detalles que dicen mucho más que las palabras. La marca de un anillo en un anular desnudo o un teléfono bocabajo pueden ser gritos en mitad del silencio si sabemos estar atentos a ello.

 

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I.- En tu segunda publicación, Buscando el lado frío de la almohada, pasas de la narrativa a la prosa poética. ¿En cuál de los dos estilos te has sentido más cómodo escribiendo?

I.P.- Es distinto. No lo puedo comparar. El primer libro, de narrativa breve, lo escribí de una manera muy cerebral, intentando que cada historia fuera redonda de principio a fin. Esto es difícil de conseguir en una primera escritura, hay que darle muchas vueltas para conseguir un buen resultado y transmitir al lector tus pretensiones con cada historia en concreto. Por el contrario, este libro de prosa poética es corazón puro. Sentimientos que garabateé en un par de libretas durante año y medio. En cuanto a divertirme, me lo pasé muy bien con los dos, de lo contrario no hubieran existido.

 

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I.- Sobre este segundo trabajo comentaste ‘Me he divertido mucho escribiendo este libro, el desamor no es tan malo si sabes sacarle partido, creedme’. ¿Cómo ha sabido sacarle partido Isaac Pachón al desamor? (aparte de dándole forma de libro)

I.P.- Terapia, supongo (risas). Y luego, después de una experiencia de desamor (no digo que sea algo malo), tú ya no eres el mismo y esto te permite afrontar la vida con otro punto de vista. Si sabes sacarle partido, ese punto de vista será más certero que el que usabas tiempo atrás. Podríamos llamarlo puntería sentimental, cuanto más dispares y falles más cerca estás de dar en el centro de la diana. Lo que de verdad importa, es saber diferenciar presente de pasado y no quedarte estancado en este último. Esto es de vital importancia, corres peligro de muerte. Y si la manera de hacerlo es escribiendo un libro de prosa poética, adelante pues, te va la felicidad en ello.

 

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I.- En tus publicaciones se desprende un espíritu colaborativo en cuanto a delegar por ejemplo el diseño gráfico o las correcciones ortotipográficas y de estilo a terceros. ¿Qué valor le das al trabajo en equipo?

I.P.- El trabajo en equipo en mi caso es significado de profesionalidad. Yo no soy corrector, pues contrato servicios externos (Autorquía de Javier Miró, ha sido pieza clave en mis trabajos de corrección y promoción de mis obras). Yo no soy maquetador, contrato los servicios de un diseñador gráfico (Luis Cuevas, mi mano derecha para dar forma al interior de mis libros). Yo no soy ilustrador, pues contrato los servicios, y el talento, de ilustradores que puedan dar ese toque especial a la portada de mis libros. Adoro y admiro el buen trabajo de muchos ilustradores y, gracias a perfiles como el vuestro, a diario descubro nuevos artistas a los que voy siguiendo en redes.

 

 

I.- En Buscando el lado frío de la almohada decidiste acompañar tus textos con las ilustraciones de Javier Rubin Grassa. ¿Qué te empujó a tomar la decisión de publicar una obra ilustrada?

I.P.- Al igual que sucedió con Alfonso Casas en el primer libro, con Javier tuve otro flechazo. Sus ilustraciones son fácilmente reconocibles, transmite sentimiento, originalidad y ese sombreado línea por línea de grafito en sus obras es oro puro. Fue mi primera opción y por suerte (para mí) aceptó mi propuesta de colaboración. El libro no sería el mismo ni tendría la personalidad que tiene de no estar Javier entre sus páginas.

 

009-Jav Rubin

 

I.- Acompañas tu trayectoria profesional con un blog propio. ¿Qué podemos encontrar en El Blog de Isaac Pachón?

I.P.- Este blog, aunque con otro nombre, fue el inicio de mi faceta como escritor. En él publiqué mis primeros relatos y recibí las primeras opiniones. Le debo mucho, la verdad. Ahora publico algo de opinión, cosas que me van sucediendo en el día a día o novedades como presentaciones o asistencia a ferias. Intento mantenerlo actualizado y realizar una publicación de manera periódica, pero no siempre es fácil hacerlo y lo complemento manteniendo activas las demás redes sociales.

 

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I.- ¿Qué opinas de las redes sociales? ¿Tienes alguna de cabecera?

I.P.- Las redes sociales son potencialmente interesantes si tienes sangre fría y temple para utilizarlas. Es fácil sufrir daños colaterales si te enganchas a ellas. En mis inicios con las redes, allá por el 2010, Twitter era la principal, luego Facebook. Ahora sigo usando las dos, casi a diario. Instagram se unió a la fiesta hace unos años y es mi tercera red social, aunque el orden sea aleatorio. En todas intento estar al día y mantener un perfil lo más cercano, auténtico y personal posible.

 

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I.- ¿Algún libro que quieras recomendarnos porque no nos lo deberíamos perder bajo ningún concepto?

I.P.- «No mires debajo de la cama» de Juan José Millás. Si ya de por sí la parte baja de la cama es un lugar tenebroso, leyendo este libro será todavía peor. Admiro el surrealismo de este genio (risas).

 

No mires debajo de la cama

 

I.- Y por curiosidad, ¿qué libro (o libros) estás leyendo actualmente?

I.P.- Uno, uno. Pocas veces he leído dos libros a la vez, al igual que sería incapaz de ver dos películas a la vez. Estos días estoy leyendo a Toni Hill en su nueva novela «Tigres de Cristal». Os la recomiendo aun sin terminarla, estoy seguro de acertar con ello.

 

Tigres de Cristal

 

I.- Para terminar, ¿qué planes profesionales (y que se puedan contar) tienes próximamente?

I.P.- Entre mis planes está la firme intención de publicar una novela el próximo año y empezar proyecto nuevo, posiblemente de narrativa breve, tengo ganas de escribir historias cortas otra vez. Pero todo está todavía en el aire, ya se verá y a buen seguro os mantendré informados. Deseadme suerte, puede que la necesite.

 

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Muchas gracias Isaac por esta sincera entrevista y por tu generosidad y rapidez a la hora de realizarla. Seguro que no necesitarás mucha suerte porque tu talento te precede y eso es irremplazable. ¡Te seguiremos de cerca!

Más sobre Isaac Pachón en:  http://isaacpachon.blogspot.com/

Texto: Inéditad

Fotografías cedidas por Isaac Pachón

Imágenes portada «No mires debajo de la cama» y de «Tigres de Cristal» vía https://www.popularlibros.com y https://www.elcorteingles.es/libros respectivamente.

 

 

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